Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Fiestas’

Qué será lo que muchos de nuestros Clientes tienen en la cabeza. De verdad no me imagino cuáles son las profundas dolencias que les aquejan y los hacen portarse como verdaderos inútiles.

Después del incidente verbal que cometió mi Cliente y al que por supuesto me sentí aludida, me fui rápidamente hasta donde las escaleras para salir por mi coche y por qué no, me alcanzó mi Cliente y me dijo:

¿Por qué te portas tan mal conmigo Rox? Acuérdate que si no me tratas bien la iguala baja eh…

Para cuando esto sucedió yo ya le había dado mi boleto al valet parking y afortunadamente mi coche llegó en muy poco tiempo, así que ni siquiera tuve la necesidad de responder tal estupidez –cosa con lo que me sentí completamente mal-. Debería haberle apresado la cabeza contra la puerta del coche y zafársela, o atropellarlo y dejarlo inválido, pero no, no hice otra cosa más que irme a mi casa angustiada y confirmando una vez más que en los puestos más altos de la mercadotecnia hay un puñado bien grande de estúpidos. Evidentemente los hay en todo el mundo, pero ¿por qué todos se cruzan en algún momento en mi camino?

Ya lo sabía. ¿Pero qué será lo que tienen en la cabeza para ser así de idiotas ya no digamos al momento de ligar a una chica, sino al momento de tomar decisiones sobre comunicación? Porque vamos, el incidente que me había pasado a mi me puede pasar con cualquier cabrón pero no, me tuvo que pasar con alguien de quien depende en gran parte mi trabajo.

Desafortunadamente y debido a la idiosincracia que nos cobija, estamos muy acostumbrados a la timidez justo en el momento en el que se necesita coraje, a agacharnos cuando lo que se necesita es alguien que levante la voz, a preguntar con voz bajia si algo está bien o mal cuando lo que se necesita es alguien que tome decisiones y ahorre problemas, a decirle a los Clientes “ok, sí te lo tengo pero te va a costar el triple”. De entre todos mis clientes no puedo decir que conozca alguno así, y es frustrante saber que de ellos depende lo que sale con mi nombre a los medios, y que a veces es para dar pena.

Así que pensé en todo esto y la primera reacción que tuve fue frenar completamente mi coche, bajar la ventana y decirle:

“Eres un pendejo cagón, un hocicón que no tiene valor para decir las cosas de frente. Pero bueno, éso ya lo sabemos todos, menos tu esposa ni a quienes les reportas”.

Cerré mi ventana y me fui rogando que al día siguiente todavía tuviera trabajo, y sintiéndome estupendamente bien conmigo y con el mejor momento de la noche.

Read Full Post »