Lo que más me llama la atención de este cineminuto, realizado por DraftFCB Melbourne para Honda en aquel país, no es el gran nivel de producción que arrastra desde que comienza, ni tampoco la espectacularidad de los paisajes que le sirven de escenario ni tampoco el anunciante, de quien siempre esperamos grandes comerciales, ni mucho menos el mismísimo y espectacular visual.
Lo que más me llama la atención, es que desde el comienzo del mismo no vemos absolutamente ningún indicio de que se trate de un comercial de automóviles. Ésto se resuelve final y agradablemente en los últimos segundos del comercial.
Sin temor a equivocarme, pienso que alrededor del 90% de los anuncios para automóviles muestran -por requerimiento del cliente- el performance de su vehículo desde los primeros segundos del comercial y no se detienen sino hasta el final, pero aquí la cosa cambia:
El mérito de que esto ocurra le pertenece evidentemente a la Agencia, pero principalmente al cliente quien tuvo el buen tino de comprar y pagar la producción de una idea que es buena, que cierra perfectamente en copy con el visual de un tipo volando por las carreteras australianas, y de no hacer un comercial que desde el inicio no se parece a nada que hayamos visto.
Nuevamente y a nuestra percepción Honda y sus agencias vuelven a realizar un gran comercial, en este caso para publicitar su genial modelo Accord.
Estoy totalmente de acuerdo contigo, la idea es original, transmite al espectador la sensación que se busca y el producto es increíble, sí señor, me gusta.
Un Saludo