Cuando un recurso gráfico está demasiado explotado se corre el riesgo de perder muchísimo impacto en la creatividad de los anuncios.
Ok, debo aceptar que ésto sólo aplica para el caso de quienes nos encontramos en el mundo publicitario, porque obviamente los consumidores rara vez verán tanta cantidad de impresos que incluyen, como en este caso, banderas como vehículo de comunicación y ni siquiera creo que les interese.
Sin embargo es bien sabido que cuando un recurso está tan visto como éste, es mejor dejarlo descansar:



Y es lamentable ya que la campaña en cuestión es bastante ineginiosa y está bien pensada, pero parece que a muchos creativos en gran parte del mundo -como los de la agencia Arnold en Boston-, aún les sigue pareciendo viable utilizar este tipo de gráfica, y no se les ve fin. Habrá que ver lo que viene en el futuro.
Yo por mi parte, digo ya basta de tanto flagvertising.
Secuestrado de: AotW