La publicidad puede ser comparada con contar un chiste o una broma: comienzas a describir los personajes y las situaciones, cuentas con detalle lo que le está sucediendo a cada uno de los protagonistas y finalmente, rematas resolviendo la historia llegando a un punto en el que todos ríen explosivamente comprendiendo toda la situación. Una manera muy burda pero literal para idear un comercial, en el que aparecen cosas que a primera vista no tienen sentido, para al final ver, leer, o escuchar algo que nos resuelve la situación haciendo click inmediatamente con el beneficio del producto:
Espectacular anuncio de Jung Von Matt Hamburgo para la marca de ropa interior Mey, con un buen uso de postproducción y un copy sencillo pero directo y fuerte.