No es que la siguiente campaña me parezca mala. De hecho me parece que está bien pensada y ejecutada, que habla con la realidad y que es muy directa y funcional. Vamos, es buena. El hecho es que uso precisamente esta campaña para expresar lo que a fechas cortas se ha venido colocando como una nueva modalidad de hacer publicidad. Las banderas. Y es que todas son un ícono y se puede decir prácticamente cualquier cosa alrededor de ellas, son muy reconocidas y todas aportan algún elemento explotable tal como el color, el escudo y su proporción, etcétera, cosa que las hace perfectas para hacer anuncios.
El tema actual –y no es para menos– es el calentamiento global, y gran parte de este problema está directamente relacionado a lo que cada país hace para afrontar o agudizar tan delicada situación, tal y como lo vemos en estos prints de la austriaca DraftFCB Kobza:
Pero nada en la publicidad es privativo y lo que hoy puede ser usado para vender camas o un ideal racionalista, mañana puede ser utilizado para vender terrenalmente teléfonos, ya que sólo se trata del elemento y no del concepto. Creo que sólo es una cuestión de percepción ya que, como dije antes, últimamente hemos visto cantidades brutales de trabajos así, aunque todos con su idea única:
Inlingua Language School:
Tyskie Beer:
Cosmofon:
Berlitz:
Friends of Lebanon:
Monopoly:
Y sin dudas mi gran favorita: Grande Reportagem.



























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